27 diciembre, 2011

A 10 años de Racing campeón el libro ¡Academia carajo!


El 27 de diciembre de 2001 Racing Club salía campeón en un país que todavía tenía las llamas encendidas. El presidente era Adolfo Rodríguez Saá, aunque sólo duraría unos pocos días más en el cargo, signo de una época en la que la Argentina tuvo cinco mandatarios en una semana. Con ese marco de inestabilidad política, la Academia de Mostaza Merlo y su paso a paso cortaba una racha de tres décadas y media sin títulos, tramo de su historia que incluyó el descenso, la quiebra, y hasta el anuncio temerario de desaparición.
Sin embargo, como todo en la vida de Racing, llegar hasta el día del campeonato fue un camino plagado de angustia. La caída de Fernando de la Rúa, que dejó el gobierno con una represión que se cobró 38 muertos, derivó para la Academia en la suspensión del campeonato que le traería la gloria. Le faltaba sólo un empate para dar la vuelta después de 35 años y, de pronto, todo se pasaría para el año siguiente.
Los hinchas desafiaron el estado de sitio y salieron a la calle a reclamar, lo que obligó a abrir negociaciones para jugar la final. Todo se destrabó, de hecho, en reuniones en la Casa Rosada, un sábado por la mañana, en donde el presidente interino Ramón Puerta decidió que Racing pudiera disputar su encuentro con Vélez, mientras que River, el equipo que marchaba segundo, jugaría su partido con Rosario Central. Racing fue campeón y los hinchas festejaron en un Obelisco que una semana atrás era escenario de represión y muerte.
“Academia, carajo”, el libro del periodista Alejandro Wall que publica editorial Sudamericana, es una crónica de esos días, un recorrido que mezcla lo que sucedía en la calle, en la tribuna y en el campo de juego. Hinchas que participaron de las manifestaciones con la entrada de la final en el bolsillo; que recogieron heridos en la 9 de Julio y luego volvieron al lugar para festejar, o los que no pudieron hacerlo. Una historia de hazañas y fracasos que es una pintura de la época, pero también de lo que significa ser de Racing, tan característico como ser argentino.